



Quisiera encontrar…,
un rincón en el que poder gritar.



Tu nombre saliendo de mis adentros
sentir tu alma...,
entrando en mis entrañas,
notar como tu pupila...,
se tatúa en mi mirada.

Pero no encuentro mas que la nada
y con voz tenue recito,
lo que mi alma pide…,
lo que mi lamento triste,
canta en el silencio.



Hoy ya no se nada,
mas la tétrica muerte lenta,
llama a puerta con voz clara.
Para atacar de nuevo.
¡Ganarme la batalla!

Pero siempre sale la luz
siempre puedo esperar
que ese momento sublime
vuelva de nuevo a mimar
mi alma sedienta de amor.



Que por un momento estoy sintiendo
como se lleva a mi razón.



