Corazón de cristal frágil y quebradizo,

que mirándome estas,

con ese brillo y transparencia,

que me deja ver tu paz,

no me hables así..., trátame con amor,

aun que mi corazón, no sea de cristal,

ni transparente como el tuyo,

también él..., sabe amar.  

Siente la llegada otoñal,

para con su frescura poderte cobijar.

entre los brazos de tu amado,

en los brazos de tu amor,

para sentir ese calor y esa pasión,

que te embriaga el corazón.  

Una caricia en tus mejillas,

un roce con mis manos en las tuyas,

hacen que vibre mi alma.

Entonces..

¿Que será de un dulce beso?,

¿de un abrazo sensual?,

¿que será si nos tenemos  que amar...?.  

Ríos de paz son mis venas,

que la sangre caliente por ellas encuentran,

mi corazón cual catarata,

se acelera al verte ve venir,

para poderte decir

desde sus adentros y sin voz,

te quiero, te amo, mi amor.

Duendes de la noche,

escondidos en rincones,

esperando a quienes se van amar,

para darles ese brebaje mágico,

que su corazón envenenara,

para que se amen para toda la eternidad,

no os demoréis demasiado,

que amaneciendo esta.

Como una luciérnaga encendida,

te adentraste en mi interior,

dando luz a un oscuro y triste corazón,

ahora el se siente admirado,

pletórico de amor,

y marca las rimas...,

al son de tu dulce voz.

Déjame ser tu espejo,

quiero brillar como tu,

dar esos besos jugosos,

dar esa tierna luz.

Hacer de ti poesía,

como tu con tu mirada,

y hacer que las nubes se a alejen,

al verme llegar...,

así como eres tu..., quiero ser yo

un espejo sin trampas ni cartón.